PERROS Y GATOS, BUENOS AMIGOS

A diferencia de lo que muchos creen, los perros y gatos sí puede convivir juntos.  Ambos son animales sociables  y si están cachorros será mucho más fácil su convivencia, si son adultos el proceso de adaptación puede tardar un poco más.

Los perros y gatos pueden llegar a ser tan buenos amigos como tú lo esperas, o simplemente aprenderán a vivir juntos sin atacarse, lo más importante es respetar sus espacios, no forzar su relación, y darles el tiempo que ellos requieran para tener una buena socialización.

Como indicamos anteriormente, si están a temprana edad es mejor para que crezcan con este hábito, sin embargo no hay problema  si están en la etapa adulta, todo radica en un buen proceso de adaptación, mucha paciencia y constancia.

Si estás pensando en llevar un nuevo integrante a la familia de otra especie diferente al que ya tienes en casa, te damos estos consejos para que ambos puedan vivir en armonía.

Los primeros días deja el gato y el perro en habitaciones separadas para que se vayan acostumbrando a los olores. Deja que se huelan entre sí por debajo de la puerta de la habitación.

Los animales se identifican por sus olores: durante estos días, intercambia cobijas entre ellos. Así poco a poco se familiarizaran con el olor del otro. Después de una semana podrás hacer la primera presentación. Asegúrate antes de hacer la primera presentación de que el perro haya hecho una buena caminata para que se sienta cansado, que haya comido bien y que se encuentre calmado y relajado. Durante la presentación, todo debería estar bien si tú permites que tu gato este ubicado en un lugar alto, fuera del alcance del perro.*

Al momento de presentarlos:

  1. No cojas al gato en brazos, puede arañarte, además te recomendamos que le cortes las uñas para que no pueda herir al perro si saliera mal el encuentro.
  2. Preséntalos en un lugar amplio y grande y a preferiblemente llevando el perro atado. El gato, por su parte, debe tener la posibilidad de huir hacia una estantería, por ejemplo.
  3. Obsérvalos y permita que se miren y se huelan.
  4. Si el comportamiento es correcto y ambas mascotas se muestran tranquilas dejarás que interactúen. Si por el contrario se muestra ariscos no te preocupes, es muy habitual, quizás tardarán un tiempo en aceptarse.*

**Algunos datos fueron tomados de expertoanimal.com